Shailene Woodley revela detalles de su participación y muerte en 'Paradise'
- 2 min de lectura
Ciudad de Mexico, 23 de mayo de 2026.- Shailene Woodley sospecha que dejó un moretón en el brazo de Sterling K. Brown durante la escena del parto en el episodio 4 de la segunda temporada de 'Paradise', titulada 'Graceland'. La actriz explicó que estaba agarrando a Brown con fuerza, queriendo que su aliento dejara su cuerpo como si realmente estuviera tomando su último aliento.
Woodley no vio la cara de Brown en ese momento, solo la observó más tarde mientras veía el episodio terminado en casa. Sobre la experiencia, la intérprete declaró: "Sentí que si yo fuera, en ese momento, a morir, estaría bien, porque Sterling me respaldaba". Asimismo, calificó la interacción como "un intercambio crudo y honesto" y elogió a su compañero de escena diciendo: "Sterling K. Brown es una bestia".
La construcción del personaje de Annie Clay, una ex estudiante de medicina convertida en guía turística de Graceland, se realizó en menos de 10 días y con apenas un guion completo en mano. Woodley acababa de terminar cinco meses en Broadway cuando su agente la contactó con un mensaje del creador Dan Fogelman, quien quería discutir un papel. Fogelman fue directo: el personaje se enamoraría de un compañero sobreviviente, Link (Thomas Doherty), quedaría embarazada y moriría durante el parto. Ante la noticia, Woodley recordó haber dicho: "¡Dan! Oh, Dios mío".
El estreno de la Temporada 2 gira completamente en torno a Annie. Para desarrollar la vida interior del personaje, Woodley trabajó en gran parte en silencio en un set réplica de Graceland, deambulando por las habitaciones durante los descansos para almorzar. La actriz incluso inventó escenas de Annie hablando con el retrato de Elvis en la pared, imaginando que había empezado a creer que era real. "Sentada en esas habitaciones, mirando esas paredes y preguntándome qué haría, fue más bien cómo la construí", detalló.
Respecto al tono de la actuación, Woodley señaló que Annie es "muy práctica, muy lineal, muy tipo A, a diferencia de mí, que habría sido extravagante y demasiado emocional. El miedo no la hacía llorar". Atribuyó parte de su desempeño a su reciente trabajo teatral: "Debido a la obra, había una lentitud arraigada en mí". Añadió que "había una calma y firmeza en estar bien con tomar ese tiempo. Los directores me lo dieron".
Para la escena del parto, el director Ken Olin le dio a Woodley y a Brown espacio para encontrar el momento en lugar de ejecutar algo predeterminado. La producción contó con varias mujeres contratadas como parteras que eran enfermeras reales, incluyendo a una doula. Woodley reflexionó sobre el impacto de la autenticidad en pantalla: "Hay personas que no tienen miedo de lucir de cierta manera, sonar de cierta manera, ser de cierta manera, y es lo que realmente trasciende una pantalla".


