Rafael Figueroa presenta antología de la décima jarocha y destaca su 'imperialismo' global
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Tlacotalpan, 21 de julio de 2026.- El investigador Rafael Figueroa Hernández presentó el libro 'La Décima Jarocha, Antología general', obra que reúne más de 1,200 composiciones, durante un evento realizado en el Teatro Nezahualcóyotl de esta localidad veracruzana.
Al describir la magnitud del género, Figueroa Hernández afirmó: "La décima jarocha es uno de los movimientos literarios más nutridos, ricos y llenos de vida de este siglo". El historiador señaló que esta tradición ha abordado temas diversos que van desde hechos históricos y asuntos amorosos hasta recetas de cocina y reflexiones sobre la naturaleza.
Sobre la expansión geográfica del movimiento, el autor detalló que la décima jarocha tiene presencia en ciudades como Nueva York, París y Tokio. "Lo jarocho desbordó esa zona natural y empezó a permear otros lugares de México. Hay personas de la Ciudad de México que llegaron a aprender y han hecho contribuciones importantes a la décima", explicó.
Figueroa Hernández caracterizó este fenómeno como un proceso de "globalización subalterna". "La décima jarocha ha entrado en un proceso de globalización subalterna, ha conquistado por abajito, por las grietas que deja el sistema globalizante. A eso le llamo imperialismo jarocho, un poco de broma, un poco en serio", comentó.
En cuanto a la dinámica de creación, el investigador subrayó la importancia de la interacción inmediata: "En la décima jarocha, la metáfora, las figuras y el juego del lenguaje tienen que entenderse en el momento por el público que está frente al decimero. Ahí está su valía, en la conexión con el que está oyendo".
Respecto a la distinción entre géneros poéticos, Figueroa reconoció posibles debates: "Sé que podríamos tener discusiones con respecto a que no es lo mismo la poesía popular que la poesía culta". Sin embargo, agregó: "Lo entiendo, pero hay un movimiento de creadores y de consumidores de décima popular que es innegable y que nadie lo puede tratar de minimizar".
Finalmente, el historiador definió el carácter político y social de la tradición al afirmar que "el movimiento jaranero es de resistencia hacia la hegemonía".


