'Bad Lieutenant: Tokyo' de Takashi Miike inicia serie de secuelas con reseña tibia en Toronto
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Toronto, 18 de septiembre de 2026.- La película 'Bad Lieutenant: Tokyo', dirigida por Takashi Miike y protagonizada por Shun Oguri, se presentó este viernes en el Festival Internacional de Cine de Toronto dentro de la sección Special Presentations. La cinta marca el inicio de una serie planificada de secuelas internacionales de la franquicia 'Bad Lieutenant', que incluye la obra original de 1992 de Abel Ferrara y la versión de 2009 de Werner Herzog.
La trama sigue a Yabuki, interpretado por Oguri, un policía corrupto con adicción a las metanfetaminas que investiga el asesinato de un gángster tatuado en el distrito de Kabukicho, en Shinjuku, Tokio. El elenco internacional incluye a Lily James como la agente del FBI Gwen Birgssen, enviada a localizar a Megan, la hija desaparecida de un congresista estadounidense, papel interpretado por Liv Morgan, actual campeona mundial femenina de WWE. También participan Shotaro Mamiya, Jun Kunimura, Hiroshi Tachi, Shuhei Nomura, Nanase Nishino y Yuka Kouri.
Con un guion escrito por Daisuke Tengan, la película tiene una duración de 1 hora y 48 minutos y está clasificada R. La producción estuvo a cargo de Pressman Film, Recorded Pictures Company y OLMD, con los productores Jeremy Thomas, Sam Pressman, Naokai Kitajima y Misako Saka, mientras que NEON se encarga de la distribución.
En su reseña para The Hollywood Reporter, el crítico jefe David Rooney señaló que, a pesar de contar con la presencia magnética de Oguri como la última encarnación del detective sórdido y moralmente hueco, esta primera entrega de las secuelas internacionales comienza con un inicio mayormente poco auspicioso. Rooney destacó que es sorprendente que Miike, conocido por explosiones de violencia operática, gore y perversión en filmes como 'Audition' e 'Ichi the Killer', entregue una entrada de franquicia que aspira a ser un thriller criminal hardboiled pero carece de la electricidad necesaria para construir suspenso o incluso tensión.
El crítico definió finalmente a la obra como un neo-noir lánguido y extrañamente carente de tensión.


